M+33: Madrid

Status:
Entrar en pánico con mi horario: Check!

Descubrir que no he planificado nada: Check!
Llamar para reservar el taller de sushi y
descubrir que empiezan en septiembre:Check!

Decidir que quiero ver el Guernica en persona: Check!
Ver las entradas online y NO comprarlas: Check!

CAMBIO DE PLANES: mi plato favorito…

Es viernes por la noche, Madrid arde… el calor es asfixiante y la gente sale a disfrutar de las fiestas locales… Yo también estoy en llamas… pero es porque esta semana mi objetivo M52 era ver en persona el Guernica… y vi las entradas del museo online entre semana y como vi que había disponibilidad, lo deje pasar y NO las compré en el momento. Conclusión lógica: Me quedé sin entradas porque no tuve en cuenta la expo de Dalí que está activa en el Reina Sofía actualmente.

Soy muy muy muy fan de Picasso (y en realidad de todo el siglo XX en el arte), así que había decidido ir a ver el Guernica, que era una cita pendiente en mi agenda; y al quedarme sin entradas pues vi peligrar de verdad mi proyecto de esta semana por primera vez en lo que va de año. Tuve un momento de pánico que me duró un rato. Pero luego (cuando empecé a pensar) se me ocurrió que hay cientos de cosas que nunca antes he hecho en Madrid y que siempre había querido hacer, por ejemplo:

1.- Ir la museo de cera (nunca he ido a ninguno).

2.- Ver la puesta de sol en el Templo de Debod.

3.- Subir al teleférico.

4.- Picnic en el Retiro.

5.- Tomarme un chocolate en San Ginés.

6.- Visitar El Capricho.

7.- Ir al parque de atracciones…

Y así hay mil cosas más que hacer, de hecho en mi investigación de emergencia descubrí listas super chulas de actividades, lugares que conocer y cosas que hacer en Madrid. Ésta es mi favorita (puedo presumir de haber hecho muchas!)

Al puro estilo de la experiencia que tuve en París, el sábado me hubiese gustado llevar a cabo una ruta intensiva que repasara los grandes iconos de la ciudad y las actividades clásicas, pero me faltaba tiempo para todo. Así que escogí ver la puesta de sol, intentar el teleférico, disfrutar (inesperadamente) de las fiestas de la Virgen de la Paloma y dejarme el Retiro para el domingo, donde caería por sorpresa en el picnic de cumpleaños de mi amiga/hermana-límbica: Leo. Aunque no fuese a ver el Guernica, me negué a abandonar el proyecto. Casi siempre (con un poco de imaginación) se puede hacer algo por primera vez.

Confesaré públicamente, que estos proyectos “frustrados” son los que más me obligan a salir de mi zona de confort… me obligan a improvisar (cosa que cada vez llevo mejor) y a pensar a toda prisa… La actitud correcta es no rendirse, aunque las circunstancias se opongan. No acepto rendirme sin luchar, sin luchar en serio.

(SPOILER: sin saberlo el M52 de esta semana sí que estaría en peligro. Les contaré en en próximo post).

En fin… un poco más tranquila sabiendo que ya tenía mi proyecto reencauzado me fui a dormir el viernes. Estaba exhausta. El curro está resultando suuuuuper intenso estos días, estamos cerrando el proyecto y empiezan a desaparecer cosas del “To do list”, pero eso nos lleva a que aparezcan los cabos sueltos (para los que también tenemos una lista).

El sábado dormí hasta tarde, a pierna suelta. Y me levanté sólo para comer algo y remolonear toda la tarde hasta que fuera hora de la puesta de sol. Lo único útil que hicimos fue ir al supermercado para comprar las cosas para el picnic. En el súper me enamoré de una sandía amarilla… sí! el interior en vez de ser rosa era amarillo. En mi lista queda apuntada para la próxima vez!M+33_016

Así pues llegamos al Templo de Debod, y había bastante más gente de la que yo esperaba (sobre todo tratándose del mes de agosto), y todos esperábamos lo mismo, que el sol desapareciera en el horizonte. Me gusta pensar -una semana después- en la puesta del sol. También entendí por qué las puestas de sol son tan populares desde allí, y es que estando en lo alto, ningún edificio tapa la vista y a tus espaldas tienes un templo egipcio. Me alegra haber ido a verla. Me alegra no haberla visto hasta ahora.M+33_005De allí el tiempo se nos echó encima y no llegábamos a la última llamada del teleférico (cosa que sigue apuntada en mi lista), así que decidimos ir caminando hasta las Vistillas y de allí al teatro de la Latina. Donde habíamos quedado con Irene y Carlos para cenar en los puestos de las fiestas.

Nunca había ido a la fiesta de la Paloma, estaba REPLETO de gente, todo el mundo comía bocatas y bebía minis de cerveza, tintos de verano y mojitos. El ambiente era genial. En cuanto a la cena, yo me pedí un bocata de chorizo, Irene y Carlos de morcilla, pero Ron quería probar las gallinejas y los entresijos. Así que decidí probarlo yo también. En el puesto donde fuimos sólo había entresijos, así que de eso se pidió su bocata.M+33_008De origen desconocido (y así lo voy a dejar) los entresijos son algo proveniente del pollo, tan sumamente frito y refrito que sólo sabe a colesterol. Es como una especie de chicharrón grasiento, que de alguna manera retorcida e inexplicable sabe bien, pero que (con cada bocado) hace que el organismo grite: Alerta! Alerta! atasco arterial en proceso! Alerta! Yo recomiendo probarlos en su versión de ración, para compartir y exprimiéndole un limón encima… y comerse uno… o dos… máximo… jajajaja… creo que me comí tres y aún me arrepiento. Aunque de street food, les puede contar bastante más mi primo Luis Gerardo!M+33_007También escuché por primera vez un chotis y a las Nancys Rubias (de las que no soy nada fan, aunque siento cierta simpatía por Mario Vaquerizo… me cae bien desde el reality de MTV –shame of me ahora que vuelvo a leer esto-).

Me gustó la fiesta! Creo que ese lado castizo de Madrid, donde aún se vislumbra el espíritu de las fiestas de pueblo, tiene un encanto inexplicable… Me gusta pensar que aún en una de las capitales del mundo te puedes sentar a compartir mesa con desconocidos, comerte un bocata de chorizo con cerveza y reír a mandíbula batiente, mientras todo a tu alrededor sigue en movimiento.

Me voy a dormir feliz.

El domingo el día empezaba temprano, roconozco una ligera resaca. Pero aproveché la mañana para preparar todo para el picnic (mi primer picnic en el Retiro!) absurdo si… pero me hacía muuuuuucha ilusión. Además era el cumple de Leo, y ella no tenía idea de que estaba allí para verla. El año pasado le hice una fiesta de cumpleaños sorpresa, donde elaboramos entre Robert y yo un plan sin fisuras posibles… y sí! la sorprendimos con una Limbo Party (Limbo refiriéndonos al Limbo, no a bailar desarticulándose la espalda para pasar bajo un palo). Lo del Limbo se los explicará la misma Leo en este post: Bye, bye Limbo!

Llegué por la espalda, y le pregunté amablemente si sabía donde quedaba el Palacio de Cristal (uno de mis sitios favoritos en el mundo), y sin siquiera mirarme me dijo que no tenía idea. A lo que yo le contesté: “obvio que no tienes idea Leo”… pasada la confusión del momento, el resto del picnic fue un buen rato a la sombra de los árboles del Retiro. Podría acostumbrarme a días así.M+33_006Así que después del momento de pánico del viernes todo salió bien. Un fin de semana bastante perfecto la verdad… pese que nada salió como to tenía previsto.

Gran lección de este proyecto: No te rindas. GO FOR IT… FIGHT FOR IT! y disfruta de lo inesperado.

Más fotos aquí!

Próximo M52: Diseñar/coser una prenda de vestir.



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